IA pone en riesgo empleo femenino

Informe advierte mayor impacto laboral

El empleo femenino y la inteligencia artificial se han convertido en un tema central del debate laboral global. Un informe reciente de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) advierte que los puestos ocupados por mujeres enfrentan casi el doble de probabilidad de verse afectados por la automatización impulsada por la inteligencia artificial generativa.

De acuerdo con el organismo internacional, la expansión de herramientas basadas en IA promete mejorar la productividad en múltiples sectores. Sin embargo, también podría profundizar desigualdades existentes en el mercado laboral. En particular, la distribución de empleos entre hombres y mujeres influye de manera directa en el nivel de exposición a estas tecnologías.

Según el reporte, alrededor del 29% de los puestos ocupados por mujeres presenta algún grado de exposición a la automatización, mientras que en el caso de los hombres la cifra se ubica en 16%. Esta diferencia se explica en gran medida por el tipo de ocupaciones en las que predominan las trabajadoras.

Servicios y tareas administrativas, los más expuestos

El estudio señala que muchas mujeres se desempeñan en funciones administrativas, de apoyo o gestión documental. Entre ellas se encuentran puestos como secretariado, recepción, contabilidad auxiliar y gestión de nóminas. Estas actividades incluyen tareas repetitivas, estructuradas y basadas en información digital, características que facilitan su automatización mediante sistemas de inteligencia artificial.

Por otro lado, los hombres predominan en sectores como construcción, manufactura o trabajos manuales. En estas áreas, la IA todavía enfrenta mayores desafíos para reemplazar completamente las tareas humanas, lo que reduce el riesgo inmediato de sustitución laboral.

Además, la OIT subraya que la baja presencia femenina en áreas tecnológicas agrava el problema. Actualmente, las mujeres representan cerca del 30% de la fuerza laboral relacionada con inteligencia artificial y menos del 10% participa en puestos de ingeniería o desarrollo de software. Esta limitada participación restringe el acceso a empleos emergentes vinculados con la economía digital.

Riesgo de ampliar la brecha de género

El organismo también advierte que los sistemas de inteligencia artificial pueden reproducir sesgos existentes si se entrenan con datos que reflejan desigualdades sociales. Por ejemplo, algunos algoritmos utilizados en procesos de contratación podrían reforzar estereotipos de género al seleccionar perfiles laborales.

Además del posible desplazamiento laboral, la IA también podría modificar las condiciones de trabajo. La automatización de procesos puede aumentar los niveles de supervisión digital, intensificar el ritmo laboral o reducir la autonomía de quienes desempeñan tareas administrativas.

Ante este panorama, la OIT señala que el impacto final de la inteligencia artificial dependerá de las decisiones políticas y regulatorias que se adopten en los próximos años. Entre las recomendaciones destacan impulsar políticas de igualdad de género en el desarrollo tecnológico y ampliar el acceso de las mujeres a formación en áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.

El organismo concluye que la expansión de la inteligencia artificial representa una transformación profunda del mundo laboral. Sin embargo, advierte que su desarrollo debe considerar criterios de equidad para evitar que la innovación tecnológica amplíe las brechas existentes en el empleo.

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